Siempre nos han hablado de la maternidad de una manera idílica,romántica y muchas veces poco realista. Por eso con este blog intento cubrir todas aquellas dudas, problemas o dificultades que se nos presentan día a día a las mamás primerizas y que muy pocas veces son comentadas por otras madres que nos hacen creer que la maternidad es un cuento de hadas.
domingo, 5 de marzo de 2017
¡PELIGRO!
Hoy es uno de esos día en los que me apetecería cerrarme en mi cuarto y no salir hasta la hora de cenar. Ponerme música, bailar, leer, hacer como que hago los deberes, pensar en fulanito y al rato eschuchar de fondo, la voz de mi madre llamándonos para cenar.
Hoy es uno de esos días en los que me apetecería volver a ser yo, volver a ilusionarme, volver a ser inocente, volver a escucharme. Quiero oir mi alma, quiero oir mi yo más profundo, quiero escuchar lo que dice mi mente, lo que pienso, quiero volver a tener opinión sobre lo que pasa en el mundo.
Pero al final, lo único que oigo es a mi cuerpo,mi cuerpo es el que grita, el único que hace ruido, el único que parece que existe.
No hay margen para más, entre los gritos de socorro que oigo de mi cuerpo y los gritos ensordecerores que oigo de los pequeños ratoncillos que tengo en casa, es imposible pararse a pensar.
Puede parecer una tontería o algo demasiado filosófico, pero la verdad, es que necesito pararme a pensar. Pensar en todo, en la vida, en mis recuerdos, en lo primero que se me pase por la cabeza. Quiero sentarme y pensar en lo que quiero,en lo que tengo, en lo que necesito y en lo que me gustaría.
Pero no puede ser, es tanta la dedicación que supone el mantener una familia y una casa en orden, que no hay tiempo para lo demás.
Yo sé que hay muchas madres con la capacidad suficiente para desconectar, para poder ir al gimnasio, para irse de compras solas una horas...Pero yo no puedo, y sinceramente,aunque es algo que en momentos puntuales como ahora mismo lo necesite,si es algo que me agobia, porque sé que en un añito esto cambiará, cuando los dos vayan al colegio, ya tendré unas horas para poner en orden mi mente y también mi cuerpo.
Así que de momento, lo único que me sirve de salvavidas es este blog. Este ratito de desahogo, estos minutos en los que dejo que sea mi mente la que escriba, son los que me devuelven la vida, los que le dan un pequeño respiro a mi yo interior. A mi yo, que pide a gritos que su otra mitad, se siente a su lado y le diga con palabras:
-Sé que no duermes por las noches
-sé lo que esto supone, el cansancio, el dolor de cabeza, el malhumor
-Sé que a pesar de las horas de sueño que tienes, lo primero que haces cuando te levantas es atender a tus hijos, cuando lo que realmente necesitas es seguir en la cama.
- Sé el esfuerzo que haces para ponerte en pie y no parar a partir de ese momento. Atender constantemente las demandas de los niños, hacer desayunos,teta, recoger cocina, poner y quitar lavadoras,teta, hacer camas, limpiar baños y casa, teta, hacer compras, hacer comidas, comer, volver al recoger, teta, hacer que los niños duerman la siesta, mientras uno grita y el otro quiere dormir, quita y pon pañales, pon a hacer pis en el orinal, juega con ellos,teta, vamos al parque, volvemos,teta,hacer cena, darles baño, cenar, jugar un rato,teta, lavarles los dientes,leer un cuento y hacer que la pequeña una hora después de estar con la teta se quede dormida y después hagas el esfuerzo de mantenerte despierta otro poco, para poder estar los dos juntos un ratito en el sofá.
Supongo que mi otra mitad valora lo que hago, supongo que es consciente del esfuerzo que esto supone y que se multiplica por dos,los días que voy a trabajar. Pero es cierto que necesito, que lo exteriorice, que me lo diga con palabras, que le ponga nombre al esfuerzo y sacrificio que supone esta dedicación.
No quiero suponerlo, quiero saberlo!
....Y colorín colorado el desahogo de hoy ya ha acabado...
jueves, 23 de febrero de 2017
RECOMENDADOS
Cuando me llegaron estos pañales a casa, he de decir que me mantuve bastante escéptica con el tema.
Son muchas las marcas y muchas las novedades que van incorporándose a los pañales cada año con resultados bastante mediocres.
Así que como digo, sin mucha fé en ellos, me decidí a probarlos.
Para empezar he de decir que ya simplemente a simple vista y al taco, me encantaron. No son los típicos pañales grandes y gruesos, son super finitos y suaves.
Si al verlos ya me gustaron cuando se los puse a la niña, me acabaron de enamorar. Se ajustan perfectamente al culete y, como ya me había parecido al verlos, son tan finitos que pareciera que no lleve pañal. Cuando le puse el pantalón y no vi ese típico abultamiento en la zona del culete, me entró la risa al imaginarme que ya no llevaba pañal.
Además al ser tan finitos, se adaptan estupéndamente al movimiento de los peques, no les estorba y al menos en mi caso, veo que la niña va muy ligera y más cómoda.
Primera fase superada!
¿Y que pasa con la parte fundamental del pañal: la absorción?
Pues bien, a pesar de mis reticencias, he de confesar que me sorprendió bastante. Es cierto que al contener tres canales de absorción, el pis se reparte por todo el pañal y no queda acumulado en el centro como habitualmente sucede. No se produce esa hinchazón del pañal y sigue quedando con su forma, así que ni le pesa, ni le cuelga. Una auténtica maravilla para niñ@s terremotos!!! A parte, el culete se mantiene seco (algo que siempre me ha sorprendido de la marca Dodot, sea cual sea el modelo).
De esta manera no me queda nada más por decir. Animo a que los probeis,para mi, recomendables 100%.
lunes, 13 de febrero de 2017
MI EXPERIENCIA CON EL DESTETE: PRIMER INTENTO
miércoles, 9 de noviembre de 2016
SOBREPASADA POR LA TERRIBLE CRISIS DE LOS DOS AÑOS
martes, 23 de agosto de 2016
¿CUANTAS PROBABILIDADES HAY DE TENER UN TERCER BEBÉ?
A pesar de que este blog nació sin espectadoras, solamente a modo de desahogo personal, sé que son varías las personas que se interesan por lo que público, así que intentaré publicar al menos un post semanal ( aunque no prometo nada que con estos niños nunca se sabe si voy a tener tiempo 😓).
También quería pedir disculpas a las mamás que me han escrito por Facebook, lo cierto es que apenas lo utilizo así que si queréis hacerme algún comentario mejor hacerlo por IG(@nervea4) o por el blog que seguro que lo leo antes.
Bueno y sin más preámbulo voy a empezar a divagar como hago siempre por mis más profundos pensamientos.
¡¿ Estoy embarazada?!! No, no van por ahí los tiros.
No estoy embarazada, pero he de confesar que llevo unos días echando de menos esas sensaciones de incertidumbre ¿ estaré? ¿no estaré? , de ilusión, de alegría, de cansancio, hinchazón, malestar...no estoy loca, no simplemente me gustaría estar embarazada de nuevo. Creo que a algunas mamás les ha pasado algo parecido.
La pregunta que planteo en el título de la post, me vino al pensar en qué pasaría si me planteará seriamente el tener otro hijo. Sé que hoy en día eso "no se lleva", pero los que hemos crecido en una familia numerosa sabemos lo gratificante que es tener hermanos y no sólo de niños, sino también de adultos.
Pues bien poniendo en una balanza los pros y los contras, los contras pesan tanto que las probabilidades de tener otro hijo son de 1 sobre 1000, por lo menos! 😳
Vayamos por partes
-Trabajo, a pesar de que yo trabajo son tan sólo 14 semanales y aunque viene bien ese sobresueldo, no sería suficiente. Además entramos en otro asunto desgraciadamente muy ligado a la maternidad. No tendría posibilidad de conservar mi trabajo. Sólo estoy yo en mi puesto, así que con la baja de maternidad ese puesto se cubriría con otra persona. Es difícil de explicar el entramado!, pero resumiendo, que sí me quedo embarazada yo creo que me echarían.
Punto dos: el coche, aunque el coche de mi marido es grande, tres sillas atrás no caben, habría que cambiar de coche, con el gasto que eso supone...
Punto tres: el primer año quizá no, pero los siguientes. ..😱 no quiero ni imaginar el gasto que supondría, a eso añádele más lavadoras, más duchas...y menos dinero porque yo seguramente ya no podría aportar. ( puf me estoy agobiando sólo de pensarlo)
Punto cuatro: los abuelos. Ahora los días que voy a trabajar se quedan con ellos, pero no es lo mismo cuidar a dos que a tres. ..
Vamos que todo parece complicarse. Es una pena que los gastos de hipoteca, trabajo, sociedad en general, no hagan más que poner trabas para hacer lo más bonito del mundo que es dar vida.
A favor, tendríamos sólo dos cosas, la primera: que ahora tenemos una casa grande donde cabríamos un montón (jijiji) y la segunda y más importante, el amor que le daríamos.
A pesar de lo cansada, de lo estresada, del malhumor que me ponen a veces cuando gritan a la vez pidiendo cosas absurdas, a pesar de todo yo si tendría más hijos, si tuviera facilidades económicas, si supiera que podríamos afrontar todos los gastos que supone una familia numerosa, firmaba ahora.
Pero como en la mayoría de los casos, el dinero nos impide desarrollar al máximo nuestros sueños, aunque yo soy de las que piensan que todo aquello que deseas en algún momento se hará realidad a pesar de que todo esté en contra...
miércoles, 22 de junio de 2016
UNA TARDE EN EL PARQUE
Yo a tanto no llego pero ahora que sí parece que ya llegó, he de decir que en dos días de sol, he puesto a los niños casi todos los modelitos que tenían para el verano. Tenía tantas ganas de verles con las pie rencillas al aire!😁😁😁.
Pues bien, al hacer tanto calor, estuve pensando donde podía llevarles por la tarde, ya que al levantarse tan pronto de la siesta (se acostaron a las 2 y a las 4 ya estaban a tope) no podía bajarles al parque ni a la playa. Me parece que son horas de mucho calor para estar con ellos por ahí.
Donde yo vivo al tener la playa al lado no se estila lo de las piscinas municipales, así que improviso yo una.
Agarré la mochila con las toallas, las meriendas, las cremas del sol y los pañales... sobre todo pañales y una piscina hinchable que teníamos de cuando el niño era bebé y nos fuimos a un parque que tenemos cerca con árboles, mesitas para merendar, etc y ahí abrimos el campamento.
Les llené la piscina y sobretodo el niño (al que le encanta el agua) fue como loco. Se metieron dentro, chapotearon, tiraron juguetes, sacaron y metieron agua. Fue la mejor idea que pude tener.
Después merendaron, la niña se quedó sentada en la toalla jugando con los juguetes y el niño no paró de correr. Jugamos a pillar, al escondite...
Ya cerca de las 7 de la tarde recogimos y nos fuimos a nuestro parque de siempre a jusar con sus amigos y como no, a montar en los columpios (su vicio obra particular).
Me encanta verles tan contentos, sobretodo a él que ya demuestra más sus sentimientos. No paraba de danos abrazos y besos a mi y a su hermana. Saltaba y gritaba de la alegría. Ains... daban unas ganas de comérselo!
Y así pasamos la tarde, después de la cena cayó rendido y hasta ahora que son las 9:20 de la mañana y sigue dormido.
Hoy a ver que inventamos...
martes, 10 de mayo de 2016
ACEPTAR EL CAMBIO DE RUTINA
Cuando vives con una rutina tranquila y bien establecida, parece que la vida se ha detenido y todo entorno a ti gira menos tú. Los pequeños problemas del día a día se solucionan cuando los niños se van a la siesta y tienes un pequeño respiro para estabilizar los niveles de estrés que te hayan podido generar tus pequeños. Es un momento de paz compartida y tanto ellos como tú recargais pilas para afrontar lo que queda de día. Todo está bien, todo vuelve a su sitio.¿ Pero que pasa cuando esa rutina empieza a cambiar? Pues que estalla la guerra y de repente, lo que iba lento ahora va a una velocidad vertiginosa y no encuentras el pedal de freno 😨😲.Empezamos la jornada a las 9 o 9:30 y siempre de buen humor. Primero se levantaba el niño cantando o preguntando por papá o mamá de forma tranquila. Jugaba un poco en su cuna y nos íbamos a desayunar. Al rato despertaba la peque y la poníamos a desayunar con nosotros. Después les dejaba en la sala con los juegos y los dibujos y yo aprovechaba a fregar, recoger, hacer la casa y ducharme. Los vestía y nos ibamos al parque o a comprar, según tocase. A las 2 o así subíamos a comer, comíamos, jugábamos otro rato y al poco dormían las siesta, de dos horas y media a tres dormía el niño, la niña hora y media o así. Ese momento era el que yo aprovechaba para recoger y limpiar cocina y baño lo primero y después para dedicarme a mi, escribir en el blog, leer o hacer cualquier cosa que tuviera pendiente. No era lo habitual, pero algún día hasta conseguí poder dormir media horilla😃😄😁. Acabadas las siestas, tocaba meriendas y parque hasta que venia su padre. Una vez en casa papá se hacía cargo de los peques y yo hacía la comida del día siguiente y las cenas. Baño, cena, ratito con los papás y...A dormir! Y así todos los días, tranquilos, sin lloros, sin gritos...
¿Pero que fue lo que desencadenó el cambio? Pues realmente no lo tengo nada claro. En un principio creo que le afectó ( y ahora voy a centrarme exclusuvamente en el niño)la nueva rutina con mi trabajo. Aunque son pocos días los que no estoy, el niño estaba acostumbrado a compartir conmigo sus 24h del día y de repente y sin explicación previa, su mamá desaparece algunos días por la tarde y aunque él disfruta con los abuelos y su papá, el que se ausente la figura que no se ha separado de él durante dos años, nos guste o no,tiene que afectar por narices.
Otro causante del cambio es, que inexplicablemente y sin mi permiso, el niño ha decidido crecer!! Parece mentira, pero en cosa de un par de semanas le noto un cambio enorme, le veo más mayor, entiene perfectamente lo que se le dice, hace las cosas sabiendo que las hace, no sé, ya es un niño😔😔😔😔🙌. Le está cambiando el carácter, sabe lo que quiere, como y cuando lo quiere ( lo cual es un problema). Está buscando su sitio en la familia.
Este proceso de crecimiento está relacionado directamente con sus relaciones sociales, vamos sus amigos del parque. Empieza a observar e imitar a aquellos que pasan más tiempo con él.
Se está haciendo mayor y empieza a buscar las maneras de conseguir sus objetivos, está buscando sus límites y está experimentando para saber donde están los nuestros.
Es un proceso necesario para su desarrollo pero que nos ha llegado de manera inexperada.
¿ Y todo esto en que afecta a nuestra rutina, en que han camido las cosas?
Para empezar esta demasiado estresado y eso se traduce en lloros constantes, pataletas y rabietas. Pide atención constante y esos ratos en los que quedaban solos jugando y yo aprovechaba para limpiar han desaparecido. Tengo menos tiempo para hacer las cosas. Hasta ahora no he mencionado a la niña porque estos cambios no la habían afectado, pero ahora al tener a su hermano con tales niveles de estrés y de búsqueda constante, tampoco tiene esos ratitos para experimentar sola y me solicita también más, muchas veces suplicando ayuda😰.
A parte, ella también está en esa fase de descubrimiento, de exploración y se frustra cuando no consigue alcanzar lo que quiere o cuando no consigue ponerse en pie. Y todo esto se traduce en lloros, por parte de una y lloros por parte del otro.
Se han juntado dos etapas de crecimiento difíciles y tan diferentes que a veces me veo desbordada por la situación. Incluso en algún momento me he visto tentada a unirme a esas fiestas de llanto que se organizan en casa, venga los tres a una como Fuenteovejuna!😭😭😭😭😭.
Es el momento de aceptar que las cosas están cambiando, que se inicía una nueva etapa, que empezaremos con una nueva rutina que seguramente en breve también cambiará, porque esto avanza a pasos agigantados.
Ahora entiendo la insistencia de muchas madres del parque en preguntarme que tal lo llevaba, cómo me manejaba con dos niños tan pequeños. Si soy sincera, alguna vez pensé que ese miedo a tener los hijos tan seguiditos venía causado por madres quejicas, que se agobian por todo y que le echan mucho cuento al tema para conseguir más ayuda por parte del padre o familiares.
Resumiendo que esto me parecía cosa de niños ( y nunca mejor dicho). Ahora todo se empieza a complicar y ahora sé lo que es no tener tiempo. Parece broma pero realmente no tengo tiempo de mirar el móvil muchas veces, tengo aparcadas las redes sociales y cada día me es más complicado buscar un rato para editar en el blog, cada vez tardo más en publicar un post y no es porque no quiera, realmente no tengo tiempo material. A veces me siento desbordada, pero esta nueva situación bastante caótica no me asusta. Sé que es una nueva etapa necesaria para su desarrollo y cuando la situación me supera, espero a que venga su padre del trabajo, le dejo a las fieras sueltas y me meto a la cocina para terminar de hacer la cena y la comida del día siguiente. Y a pesar de que sigo trabajando, se me olvida el estrés al pelar patatas o al darle un hachazo al conejo😬(jijiji).
En estos momentos límites es cuando la figura del padre es imprescindible. Y que mejor final para un día de duro trabajo llegar a casa y relajarse cómodamente en el sofá mientras dos renacuajos no dejan de chillar,tirar cosas y llorar a moco tendido porque una mosca ha pasado delante de su juguete favorito?
Sí, al final mi marido y yo formamos un buen equipo. Él no puede relajarse al llegar a casa y yo no puedo ir al baño en todo el día. 😂😂😂😂😂
En fin, que todo cambia, adaptándonos a sus cambios vamos transformando nuestra rutina y vamos asimilando que lo que antes se presentaba como fácil, ahora se va a complicar cada día un poquito más. Lo importante es saber aceptar los cambios, transformarnos también nosotros por dentro y hacer una retrospección hacia nuestra infancia,vernos de niños y entender que todo lo que les pasa,esas rabietas y lloriqueos sin sentido, son parte de su maduración, que no lo hacen para hacernos rabiar,que no son malos,que simplemente son niños.
* En el proceso de editar esta entrada,que lógicamente me ha llevado varias semanas,he de apuntar que las cosas se han empezado a estabilizar,hemos cambiado horarios de comida, hemos ampliado su libertad de juego antes de la siesta,no le presionamos para dormir y así llega un momento en el que cae rendido en el sofá y se duerme la siesta. Ya no está tan quejicoso,ni tan rebelde. Todo ha vuelto a estabilizarse en el momento en el que hemos comprendido que la rutina anterior ya no nos servia.
Y llegados a este punto,yo me reafirmo en lo culpables que somos los padres coartando la libertad de nuestros hijos para imponerles unos ritmos que son los nuestros y no los suyos. Y que fácil es acusar a un niño de portase mal y lo difícil que nos resulta a los padres admitir que tal vez somos nosotros los que estamos equivocados.
D,A,I os amo hasta el infinito y más allá, gracias por hacerme crecer,por aprender a vuestro lado,por hacer que la maternidad sea un enriquecimiento personal y madurativo.
viernes, 1 de abril de 2016
REINCORPORACIÓN AL MUNDO LABORAL
2 de abril, 7:20 de la mañana. Después de 3 horas sin dormir por fin me decido a coger el móvil y escribir. Esta es una de las muchas noches que paso sin dormir desde que recibí esa llamada por primera vez.
En este post voy a tratar el tema de la incorporación al mundo laboral desde la máxima sinceridad posible y aunque levante ampollas,ya que como comenté en la entrada " reanudación del blog",el fin ultimo de este blog, es el de ser mi válvula de escape y un enlace directo con mi yo más profundo.
Pues bien, toda mi estabilidad emocional y familiar se empieza a tambalear cuando recibo una llamada... :"hay una vacante para un puesto de trabajo, te interesa?"
Lo que en principio puede parecer una buena noticia a mi me cae como un jarro de agua fría, sobre todo porque al ser de mi marido de quien recibo la llamada (y como he dicho al principio voy a ser lo más sincera posible) me veo en la obligación de aceptar la propuesta.
A pesar de que los dos entendemos y compartimos la idea de una crianza respetuosa y más natural posible y entendiendo la presencia de la madre como parte de una necesidad del niño, no es la primera vez que me ofrece la posibilidad de trabajar, así que sobreentiendo que es eso lo que quiere.
Y no le culpo,sé que esto forma parte de la sociedad en la que vivimos. Al final te ves arrastrado a desear más, a querer el mejor trabajo, la mejor casa y comprarles la mejor ropa que haya en el mercado. Y yo me pregunto, realmente eso es lo mejor para nuestros hijos? Yo sé que no.
Pero hoy en día es muy duro luchar contracorriente. Pensar diferente te convierte en hippie, si te movilizas ya eres un perro flauta y si permaneces al margen calladito y sin molestar demasiado,resulta que eres una persona luchadora y con aspiraciones en la vida que sólo buscar el bienestar de su familia . Esta reflexión está totalmente desvinculada de cualquier connotación política, es la manera que tengo de expresar mi desacuerdo con esta malentendida sociedad del bienestar en la que creemos que más es poco y mucho más es lo mejor.
Además a las mujeres nos han engañado, nos han hecho creer que la liberación y la igualdad de la mujer está íntimamente ligada al mundo laboral. Vamos que si decides quedarte en casa y criar a tus hijos, no eres más que una mujer florero y sí, realmente te ves ninguneada por la sociedad y no por tu marido (hay que aclarar). Te conviertes en una mujer sin aspiraciones, limitada, en una pobre madre que sólo está con sus hijos, dejas de ser mujer y de tener metas en la vida y te conviertes en una madre que nunca se va a poder realizar como mujer.
Si señores y ante este miedo que nos han metido en el cuerpo a las mujeres,muchas son las que salen de sus casas corriendo para llegar a ser la mejor peluquera, la mejor arquitecta o la mejor artista de cine. Y así no es raro ver madres deshumanizadas [ Con este ejemplo ( y quiero aclarar que es real) sólo pretendo enfatizar en cómo la sociedad de consumo en la que vivimos nos aleja de los verdaderos valores. No me interesa juzgar si es buena o mala madre ] que les niegan a sus hijos unos brazos cuando han tenido algún percance en el parque :"que no te voy a coger Pepito",pero salen corriendo a comprarles la wii si se la piden para su cumpleaños.
A mi me sobra la Wii, la casa de dos plantas y los vaqueros de marca ( y sé que a mis hijos también). Lo que realmente me hace feliz, lo que realmente le da sentido a mi vida, es ver a mis dos hijos crecer felices, junto a unos padres que les quieren, les respetan y que están presentes en su vida en todo momento.
Pero como digo, la sociedad te presiona y machaca hasta que consigue encarrilarte.
"...y tu mujer no trabaja?,uy! pues la mía pidió reducción de jornada pero al final no la cogió porque es que perdía mucho dinero!" ( y esto lo dice alguien que cobra 2000€)
Pierde mucho dinero? Yo creo que está perdiendo mucho más que dinero,pero bueno.
"...anda pero no trabajas?". No, no trabajo FUERA de casa.
"...y tu mujer sin trabajar?"
"...y no hace nada tu mujer?"
En fin...y así en un montón de ocasiones.
Parece que si una mujer decide dedicarse a la crianza de sus hijos,es una vaga, una mujer que no quiere trabajar.
Con todo esto no quiero decir que las madres que trabajan fuera de casa sean malas madres, por favor, no quiero que se malinterprete mi punto de vista. Sólo pido que se nos de la opción de elegir sin ser juzgadas.
jueves, 17 de marzo de 2016
SEGUNDO EMBARAZO...MAMÁ PRIMERIZA!!?
Sentía mucha confianza, sabía que con este segundo bebé las cosas iban a ser de otra manera,muchas de las inseguridades, normales en una mamá primeriza habían desaparecido. O eso creía yo... Pronto me daría cuenta de que cada bebé es único y las circunstancias que le acompañan también.
Empecé a encontrar situaciones nuevas desde que nació. Me tuve que enfrentar a una separación forzosa tras el parto,ya que al dar positivo en la prueba del estreptococo, me tuvieron que poner dos dosis de antibiótico, pero como mis partos son muy rápidos no tuvieron tiempo para ponerme la segunda dosis y en estos casos, es al bebé al que se la tienen que poner e ingresarlos en neonatos 24 horas para tenerlos en observación.
Esto fue nuevo para mi,yo que tanto había visualizado ese primer momento juntas,tuve que soportar ese vacío como pude,intentando no sentirme culpable y estando con ella en neonatos todo lo que me dejaron. (Esta fue una experiencia digna de comentar en un post aparte)
Otra circunstancia nueva a la que me tuve que adaptar fue a la lactancia bien asentada. Parece ilógico tener dudas sobre algo que está bien hecho,que ya has vivido aunque de distinta manera y de lo que estás bien informada. Pues bien, tuve dudas.
Para mi era nuevo el que mi bebé sólo tomara teta,el no darle biberón y ver lo que tomaba más o menos. Gracias a Dios acudí a grupos de apoyo a la lactancia que me tranquilizaron y releí libros que tanto me habían gustado en el embarazo. Me sentía como una primeriza ya que con mi otro bebé tuve muchas dificultades con la lactancia y desde los 4 meses más o menos le complementaba con biberón. Por eso el no ver lo que tomaba ahora la pequeña me llenaba de inseguridades aunque no abandoné la lactancia. Además poco ayuda el que vayas al pediatra y que te diga que le tienes que dar suplemento porque engorda muy poco(300gr al mes a partir de los 3 meses). El grupo de apoyo reforzó mi confianza en la lactancia y me dijeron que efectivamente los bebés de pecho cogen menos peso que los de biberón pero que eso no significa que estén mal alimentados. Al ver que la niña estaba bien y contenta dejé de darle vueltas al tema aunque la revisiones del pediatra me siguen tensando un poco.
Además otra novedad íntimamente relacionada con la lactancia es el sueño. Yo no había vivido noches enteras enganchada al pecho más allá de los cuatro meses,ahora con nueve, esta pequeña parece no saber dormir sin la teta cerca. Esto es totalmente nuevo para mi ya que con mi primer hijo empezamos unas rutinas de sueño diferentes y a los 12 meses ya dormía sólo casi del tirón toda la noche.
También me sentí mamá primeriza con el tema de la alimentacion complementaria. Con la niña quería comenzar con el método BLW y a pesar de que estaba muy bien informada, al principio me asaltaron las algunas dudas que pronto se despejaron al ver lo bien que comía.
A parte de estos temas: lactancia y alimentación, que son comunes en todos los bebés de una u otra manera,me topé con otros añadidos que siguieron desmontando las ideas de que criar al segundo bebé es más fácil, que ya va todo rodado.
Reflujo: "ah... Eso es que echan un poquito de leche y babitas después de comer..." pensaba yo cuando alguna mamá me hablaba del tema. Pues no,es algo más que eso. Es algo más que ponerles un babero y limpiarles cada vez que vomitan. Seis meses estuvo tomando ranitidina 3 veces al día, por suerte se le pasó pronto ya que hay niños que hasta el año tienen que seguir con el tratamiento.
Reflujo,hongos en la boca,ponerle los pendientes...Situaciones a las que me tuve que enfrentar por primera vez sin que mi experiencia como madre me sirviera de mucho.
