Antes de comenzar a desarrollar este post, me gustaría pedir disculpas a todas aquellas mamás que me siguen y que me han preguntado varias veces por el blog. Decir que sí, que he estado desaparecida gracias a unas estupendas y merecidas vacaciones que nos merecíamos toda la familia. Y no! No he dejado el blog, sólo ha sido un "cerrado por vacaciones"😅, pero ya estoy de vuelta, así que continuaré con el blog.
A pesar de que este blog nació sin espectadoras, solamente a modo de desahogo personal, sé que son varías las personas que se interesan por lo que público, así que intentaré publicar al menos un post semanal ( aunque no prometo nada que con estos niños nunca se sabe si voy a tener tiempo 😓).
También quería pedir disculpas a las mamás que me han escrito por Facebook, lo cierto es que apenas lo utilizo así que si queréis hacerme algún comentario mejor hacerlo por IG(@nervea4) o por el blog que seguro que lo leo antes.
Bueno y sin más preámbulo voy a empezar a divagar como hago siempre por mis más profundos pensamientos.
¡¿ Estoy embarazada?!! No, no van por ahí los tiros.
No estoy embarazada, pero he de confesar que llevo unos días echando de menos esas sensaciones de incertidumbre ¿ estaré? ¿no estaré? , de ilusión, de alegría, de cansancio, hinchazón, malestar...no estoy loca, no simplemente me gustaría estar embarazada de nuevo. Creo que a algunas mamás les ha pasado algo parecido.
La pregunta que planteo en el título de la post, me vino al pensar en qué pasaría si me planteará seriamente el tener otro hijo. Sé que hoy en día eso "no se lleva", pero los que hemos crecido en una familia numerosa sabemos lo gratificante que es tener hermanos y no sólo de niños, sino también de adultos.
Pues bien poniendo en una balanza los pros y los contras, los contras pesan tanto que las probabilidades de tener otro hijo son de 1 sobre 1000, por lo menos! 😳
Vayamos por partes
-Trabajo, a pesar de que yo trabajo son tan sólo 14 semanales y aunque viene bien ese sobresueldo, no sería suficiente. Además entramos en otro asunto desgraciadamente muy ligado a la maternidad. No tendría posibilidad de conservar mi trabajo. Sólo estoy yo en mi puesto, así que con la baja de maternidad ese puesto se cubriría con otra persona. Es difícil de explicar el entramado!, pero resumiendo, que sí me quedo embarazada yo creo que me echarían.
Punto dos: el coche, aunque el coche de mi marido es grande, tres sillas atrás no caben, habría que cambiar de coche, con el gasto que eso supone...
Punto tres: el primer año quizá no, pero los siguientes. ..😱 no quiero ni imaginar el gasto que supondría, a eso añádele más lavadoras, más duchas...y menos dinero porque yo seguramente ya no podría aportar. ( puf me estoy agobiando sólo de pensarlo)
Punto cuatro: los abuelos. Ahora los días que voy a trabajar se quedan con ellos, pero no es lo mismo cuidar a dos que a tres. ..
Vamos que todo parece complicarse. Es una pena que los gastos de hipoteca, trabajo, sociedad en general, no hagan más que poner trabas para hacer lo más bonito del mundo que es dar vida.
A favor, tendríamos sólo dos cosas, la primera: que ahora tenemos una casa grande donde cabríamos un montón (jijiji) y la segunda y más importante, el amor que le daríamos.
A pesar de lo cansada, de lo estresada, del malhumor que me ponen a veces cuando gritan a la vez pidiendo cosas absurdas, a pesar de todo yo si tendría más hijos, si tuviera facilidades económicas, si supiera que podríamos afrontar todos los gastos que supone una familia numerosa, firmaba ahora.
Pero como en la mayoría de los casos, el dinero nos impide desarrollar al máximo nuestros sueños, aunque yo soy de las que piensan que todo aquello que deseas en algún momento se hará realidad a pesar de que todo esté en contra...
Siempre nos han hablado de la maternidad de una manera idílica,romántica y muchas veces poco realista. Por eso con este blog intento cubrir todas aquellas dudas, problemas o dificultades que se nos presentan día a día a las mamás primerizas y que muy pocas veces son comentadas por otras madres que nos hacen creer que la maternidad es un cuento de hadas.
Mostrando entradas con la etiqueta Crianza con apego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crianza con apego. Mostrar todas las entradas
martes, 23 de agosto de 2016
jueves, 17 de marzo de 2016
SEGUNDO EMBARAZO...MAMÁ PRIMERIZA!!?
Como dije en el anterior post, al enterarme de mi segundo embarazo, comencé a leer todo lo que encontré, en un primer momento, sobre lactancia y poco después sobre todo tipo de temas relacionados con la crianza respetuosa y el apego.
Sentía mucha confianza, sabía que con este segundo bebé las cosas iban a ser de otra manera,muchas de las inseguridades, normales en una mamá primeriza habían desaparecido. O eso creía yo... Pronto me daría cuenta de que cada bebé es único y las circunstancias que le acompañan también.
Empecé a encontrar situaciones nuevas desde que nació. Me tuve que enfrentar a una separación forzosa tras el parto,ya que al dar positivo en la prueba del estreptococo, me tuvieron que poner dos dosis de antibiótico, pero como mis partos son muy rápidos no tuvieron tiempo para ponerme la segunda dosis y en estos casos, es al bebé al que se la tienen que poner e ingresarlos en neonatos 24 horas para tenerlos en observación.
Esto fue nuevo para mi,yo que tanto había visualizado ese primer momento juntas,tuve que soportar ese vacío como pude,intentando no sentirme culpable y estando con ella en neonatos todo lo que me dejaron. (Esta fue una experiencia digna de comentar en un post aparte)
Otra circunstancia nueva a la que me tuve que adaptar fue a la lactancia bien asentada. Parece ilógico tener dudas sobre algo que está bien hecho,que ya has vivido aunque de distinta manera y de lo que estás bien informada. Pues bien, tuve dudas.
Para mi era nuevo el que mi bebé sólo tomara teta,el no darle biberón y ver lo que tomaba más o menos. Gracias a Dios acudí a grupos de apoyo a la lactancia que me tranquilizaron y releí libros que tanto me habían gustado en el embarazo. Me sentía como una primeriza ya que con mi otro bebé tuve muchas dificultades con la lactancia y desde los 4 meses más o menos le complementaba con biberón. Por eso el no ver lo que tomaba ahora la pequeña me llenaba de inseguridades aunque no abandoné la lactancia. Además poco ayuda el que vayas al pediatra y que te diga que le tienes que dar suplemento porque engorda muy poco(300gr al mes a partir de los 3 meses). El grupo de apoyo reforzó mi confianza en la lactancia y me dijeron que efectivamente los bebés de pecho cogen menos peso que los de biberón pero que eso no significa que estén mal alimentados. Al ver que la niña estaba bien y contenta dejé de darle vueltas al tema aunque la revisiones del pediatra me siguen tensando un poco.
Además otra novedad íntimamente relacionada con la lactancia es el sueño. Yo no había vivido noches enteras enganchada al pecho más allá de los cuatro meses,ahora con nueve, esta pequeña parece no saber dormir sin la teta cerca. Esto es totalmente nuevo para mi ya que con mi primer hijo empezamos unas rutinas de sueño diferentes y a los 12 meses ya dormía sólo casi del tirón toda la noche.
También me sentí mamá primeriza con el tema de la alimentacion complementaria. Con la niña quería comenzar con el método BLW y a pesar de que estaba muy bien informada, al principio me asaltaron las algunas dudas que pronto se despejaron al ver lo bien que comía.
A parte de estos temas: lactancia y alimentación, que son comunes en todos los bebés de una u otra manera,me topé con otros añadidos que siguieron desmontando las ideas de que criar al segundo bebé es más fácil, que ya va todo rodado.
Reflujo: "ah... Eso es que echan un poquito de leche y babitas después de comer..." pensaba yo cuando alguna mamá me hablaba del tema. Pues no,es algo más que eso. Es algo más que ponerles un babero y limpiarles cada vez que vomitan. Seis meses estuvo tomando ranitidina 3 veces al día, por suerte se le pasó pronto ya que hay niños que hasta el año tienen que seguir con el tratamiento.
Reflujo,hongos en la boca,ponerle los pendientes...Situaciones a las que me tuve que enfrentar por primera vez sin que mi experiencia como madre me sirviera de mucho.
Sentía mucha confianza, sabía que con este segundo bebé las cosas iban a ser de otra manera,muchas de las inseguridades, normales en una mamá primeriza habían desaparecido. O eso creía yo... Pronto me daría cuenta de que cada bebé es único y las circunstancias que le acompañan también.
Empecé a encontrar situaciones nuevas desde que nació. Me tuve que enfrentar a una separación forzosa tras el parto,ya que al dar positivo en la prueba del estreptococo, me tuvieron que poner dos dosis de antibiótico, pero como mis partos son muy rápidos no tuvieron tiempo para ponerme la segunda dosis y en estos casos, es al bebé al que se la tienen que poner e ingresarlos en neonatos 24 horas para tenerlos en observación.
Esto fue nuevo para mi,yo que tanto había visualizado ese primer momento juntas,tuve que soportar ese vacío como pude,intentando no sentirme culpable y estando con ella en neonatos todo lo que me dejaron. (Esta fue una experiencia digna de comentar en un post aparte)
Otra circunstancia nueva a la que me tuve que adaptar fue a la lactancia bien asentada. Parece ilógico tener dudas sobre algo que está bien hecho,que ya has vivido aunque de distinta manera y de lo que estás bien informada. Pues bien, tuve dudas.
Para mi era nuevo el que mi bebé sólo tomara teta,el no darle biberón y ver lo que tomaba más o menos. Gracias a Dios acudí a grupos de apoyo a la lactancia que me tranquilizaron y releí libros que tanto me habían gustado en el embarazo. Me sentía como una primeriza ya que con mi otro bebé tuve muchas dificultades con la lactancia y desde los 4 meses más o menos le complementaba con biberón. Por eso el no ver lo que tomaba ahora la pequeña me llenaba de inseguridades aunque no abandoné la lactancia. Además poco ayuda el que vayas al pediatra y que te diga que le tienes que dar suplemento porque engorda muy poco(300gr al mes a partir de los 3 meses). El grupo de apoyo reforzó mi confianza en la lactancia y me dijeron que efectivamente los bebés de pecho cogen menos peso que los de biberón pero que eso no significa que estén mal alimentados. Al ver que la niña estaba bien y contenta dejé de darle vueltas al tema aunque la revisiones del pediatra me siguen tensando un poco.
Además otra novedad íntimamente relacionada con la lactancia es el sueño. Yo no había vivido noches enteras enganchada al pecho más allá de los cuatro meses,ahora con nueve, esta pequeña parece no saber dormir sin la teta cerca. Esto es totalmente nuevo para mi ya que con mi primer hijo empezamos unas rutinas de sueño diferentes y a los 12 meses ya dormía sólo casi del tirón toda la noche.
También me sentí mamá primeriza con el tema de la alimentacion complementaria. Con la niña quería comenzar con el método BLW y a pesar de que estaba muy bien informada, al principio me asaltaron las algunas dudas que pronto se despejaron al ver lo bien que comía.
A parte de estos temas: lactancia y alimentación, que son comunes en todos los bebés de una u otra manera,me topé con otros añadidos que siguieron desmontando las ideas de que criar al segundo bebé es más fácil, que ya va todo rodado.
Reflujo: "ah... Eso es que echan un poquito de leche y babitas después de comer..." pensaba yo cuando alguna mamá me hablaba del tema. Pues no,es algo más que eso. Es algo más que ponerles un babero y limpiarles cada vez que vomitan. Seis meses estuvo tomando ranitidina 3 veces al día, por suerte se le pasó pronto ya que hay niños que hasta el año tienen que seguir con el tratamiento.
Reflujo,hongos en la boca,ponerle los pendientes...Situaciones a las que me tuve que enfrentar por primera vez sin que mi experiencia como madre me sirviera de mucho.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)