Se acerca el verano, y digo se acerca porque aquí en Galicia el tema se complica un poco y siempre vamos con un poquito de retraso con respecto a otras zonas😕. El caso es que ya empieza a sentirse el calorcito, ya huele a cremas de sol, ya se ven vestidos de tirantes, chanclas y los más importante...gente en la playa! Aunque 😞 bueno, aquí eso no es un indicativo, ya que la gente tiene tantas ganas de sol y playa que ya puede hacer un frío de narices que como haya un rayo de sol, extienden las toallas y venga a sudar en la playa😁😁😁😁.
Yo a tanto no llego pero ahora que sí parece que ya llegó, he de decir que en dos días de sol, he puesto a los niños casi todos los modelitos que tenían para el verano. Tenía tantas ganas de verles con las pie rencillas al aire!😁😁😁.
Pues bien, al hacer tanto calor, estuve pensando donde podía llevarles por la tarde, ya que al levantarse tan pronto de la siesta (se acostaron a las 2 y a las 4 ya estaban a tope) no podía bajarles al parque ni a la playa. Me parece que son horas de mucho calor para estar con ellos por ahí.
Donde yo vivo al tener la playa al lado no se estila lo de las piscinas municipales, así que improviso yo una.
Agarré la mochila con las toallas, las meriendas, las cremas del sol y los pañales... sobre todo pañales y una piscina hinchable que teníamos de cuando el niño era bebé y nos fuimos a un parque que tenemos cerca con árboles, mesitas para merendar, etc y ahí abrimos el campamento.
Les llené la piscina y sobretodo el niño (al que le encanta el agua) fue como loco. Se metieron dentro, chapotearon, tiraron juguetes, sacaron y metieron agua. Fue la mejor idea que pude tener.
Después merendaron, la niña se quedó sentada en la toalla jugando con los juguetes y el niño no paró de correr. Jugamos a pillar, al escondite...
Ya cerca de las 7 de la tarde recogimos y nos fuimos a nuestro parque de siempre a jusar con sus amigos y como no, a montar en los columpios (su vicio obra particular).
Me encanta verles tan contentos, sobretodo a él que ya demuestra más sus sentimientos. No paraba de danos abrazos y besos a mi y a su hermana. Saltaba y gritaba de la alegría. Ains... daban unas ganas de comérselo!
Y así pasamos la tarde, después de la cena cayó rendido y hasta ahora que son las 9:20 de la mañana y sigue dormido.
Hoy a ver que inventamos...
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