En este nuevo post quiero hablar de cómo afrontar una enfermedad con niños en casa.
Es muy díficil para una madre darse el lujo de estar un día enferma,¿cómo es posible que las mamás se pongan enfermas? ¡eso es un sinsentido!, las madres no pueden dejar a sus hijos solos y meterse un día en cama! Vamos hombre, a quien se le ocurre?
Pues sí, que sí, que sí, que las mamás también cojemos virus, también tenemos fiebre, también estamos echas polvo con unas ganas terribles de coger la cama. ¿ Pero que puede hacer una madre en estos casos?
La única solución que le veo es pedir ayuda. Hay personas que no tienen problema alguno en pedir a familiares, amigos o vecinos que les echen una mano con los niños, para hacer unas comparas o para ir al gimnasio... Yo desafortunadamente no soy de esas, a mi me cuesta un triunfo pedir ayuda con los niños, primero porque son dos y segundo porque considero que son nuestra responsabilidad. Sé que es una tontería sobre todo teniendo unos abuelos que están deseando quedarse con ellos,pero lo cierto es que no puedo evitarlo.
Si tienes la suerte de poder dejarlos con alguien de confianza, ¡hazlo!. No lo pienses no tengas dudas, en el fondo sabes que es lo mejor para ellos. Déjate cuidar, al menos un día. Deja que tu cuerpo descanse y se recupere, si no, lo único que conseguirás será alargar tus días de recuperación y algo que en un par de días se podría haber superado, tardará tres o cuatro más. No eres peor madre por tener que cuidar un día de ti.
En mi caso, tuve que afrontar la primera gastroenteritis que he pasado en mi vida. Tengo que reconocer que me costó pedir ayuda, pero también he de reconocer que a mi marido le costó pedirla casi más que a mi. Prefirió dejar unas horas el trabajo para cuidar de los niños y que los abuelos no tuvieran que dejar sus cosas desde primera hora de la mañana.
Al final nos organizamos bien, por la mañana estuvo él y por la tarde los abuelos y yo pude dedicar todo el día a salir corriendo al baño cada cinco minutos sin preocuparme de dejar a los niños de cualquier manera.
Nadie se puede imaginar lo que agradecí poder estar en cama sin preocuparme por los niños. Lo cierto fue que a medida que avanzaba el día mis fuerzas iban mermando y sin ayuda no hubiera podido atender a los niños.
Un día, es sólo un día, cuídate! Es el pensamiento que me repetía para evitar la culpabilidad. Que visión más absurda de ver la vida! A veces no me soporto! Jijiji
Vale, muy bien, pero...y si no tienes a nadie para que te cuide los niño? Pues nada, date por muerta. Quien te manda ponerte mala?
NOO! BROMA! Ni se te ocurra pensar así! Todo tiene solución, sólo que en este caso será más difícil.
Pongámonos en situación: madre atacada por los virus y uno, dos, tres...niños guerreando como si no hubiera un mañana a tu alrededor. Vale, calma. Olvídate de lo que harías un día normal.
Llévate los niños a tu cama o habitación, túmbate y atiendelos sin prisa, si tardas dos horas en cambiar un pañal seguro que no pasa nada. Intenta en la medida de lo posible quedarte en cama o sofá el máximo tiempo posible.
Si los niños tienen que tragarse todos los capítulos de la patrulla canina o Pepa pig,mientras tu descansas, seguro que no les pasa nada.
Haz la comida que menos te complique, si un día comen un poco peor seguro que no les pasa nada.
Quedate en pijama y deja en pijama a los niños también, porque un día no salgan a la calle seguro que no les pasa nada.
Cuando llegue tu marido del trabajo, delega y vete a la cama. No des instrucciones, deja que lo haga todo a su manera. Por un día que las cosas no se hagan como tú crees que es mejor NO TE VA A PASAR NADA!
Esto es al menos lo que tenia pensado hacer en caso de no pedir ayuda. Gracias a Dios lo hice y aunque en un día no me recuperé, si que pude recuperarme antes.
El día siguiente me lo tomé con mucha calma, me marea baja bastante y únicamente salimos a por el pan. Al ver que estaba todavía muy floja opté por la opción de cuidarme un poco más y quedarnos el resto del día en casa. Sufrí mucho porque para fastidio hacía un día de lujo y el no poder sacarles al parque me daba mucha pena, pero para mi sorpresa... No les pasó nada! Tuvieron una semana algo diferente, sin mucha calle y con una media mamá pero todo fue pasando y....NO NOS PASÓ NADA! 😃😃😃
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