Desde que me quedé embarazada de mi primer hijo, no se me habia planteado la idea de salir de cena con mis amigas. Es más ni me lo planteé, ni me lo propusieron. Se ve que una embarazada no es la mejor compañía para salir de copas, jejeje. Una vez nació el niño, la absorción es tal que no te da tiempo ni a pensar que una madre puede salir sin su hijo a cenar y cuando nació la niña el trabajo se multiplicó, por lo que cuestionarse salir un rato sin ellos, parece tarea imposible sobre todo si hay una teta por el medio creciendo y creciendo a cada hora que pasa sin que la vacien.
Resumiendo, que vivía muy tranquila hasta que una amiga muuy simpática (jijiji) nos propuso a un grupo de mamás salir de cena sin maridos y sin niños. Hasta este momento como digo, vivía muy tranquila sin plantearme ese tipo de disyuntivas: SALIR O NO SALIR.
Para ser sincera estoy en modo : quiero quedarme en casa -cenar un pizza- ver una peli-y meterme en cama. Y así soy felizzzz! Tengo la impresión de que si no tienes la necesidad de salir por ahí de cena no eres una mujer completa, eres un bicho raro que se aisla del mundo y que no tiene más vida más allá de sus retoños.
Y llegados a este punto he de aclarar que sí soy una mujer independiente de mis hijos, que si tengo otras necesidades, que sí me arreglo, que sí me maquillo, que sí quedo con mis amigas. Simplemente prefiero ir a comer y pasar un rato tranquilas que ir a cenar y después de copas, es que no me apetece estar en ese ambiente, no me veo,sólo es eso.
La duda viene porque la amiga que lo ha propuesto, lo ha hecho con toda su ilusión, y resulta que el resto de mamás que integran el grupo están igual de encantadas, ellas si tienen la necesidad de salir.
En este momento es cuando me reconcome la duda: ¿quedarme en casa tranquila o salir con ellas que tienen tanta ilusión en hacer esto juntas?
Sé que es un día, que no pasa nada, pero claro desde las 15:30 que me voy a trabajar ya no les vería hasta el día siguiente y...no me apetece.
Total que todo este rollo viene a decir en pocas palabras...que no me apetece.
No quiero pasar una noche sin darles el beso de buena noches,de arroparles,de darle teta a la pequeña hasta que se relaja y cae rendida. Como bien me dijo una amiga de este grupo,todavía no estoy preparada. Y tiene razón.
Al igual que respeto los ritmos de mis pequeños a la hora de la alimentación, la retirada del pañal,etc,también he de aprender a respetar los mios propios. He de aprender a no imponerme las cosas, a no obligarme, he de asumir mis límites sociales sin miedo a ser juzgada. Todo tiene su momento y el mío ahora está en disfrutar de mi familia y en sentirme plenamente feliz con mi ritmo de vida. No necesito "desconectar" a pesar de los gritos,rabietas y el malhumor que pueden llegar a ponerme estos dos pequeñajos. A pesar de todo estoy a gusto y he de aceptar que es aquí donde quiero estar y no en otro sito.
Lógicamente y cómo puede deducirse la balanza se inclinó hacia el " no salir" y he de confesar que sentí cierto alivio cuando llegó el día y a última hora comunique mi decisión final (aunque ellas ya sabían cual iba a ser). Tuve muchos momentos de lucha interior entre hacer lo que se esperaba de mi o hacer lo que realmente me apetecía.
La conclusión a la que llego es: he de aprende a escucharme y a respetar mis ritmos sin miedo a ser juzgada.
Seguramente muchas personas pensarían : anda,vaya vueltas que le está dando esta tía a una simple cita con sus amigas! Y tendrían razón! Es un poco estúpido realmente, pero estas pequeñas disyuntivas, estos pequeños debates internos,me van forjando por dentro,me van enseñando a priorizar y a valorar opciones que quizá no tenía en mente pero que son igual de válidas.
@nervea4
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